LAS SIETE LEYES DEL HIJO DEL HOMBRE

LAS SIETE LEYES DEL HIJO DEL HOMBRE.

Introducción

“No busquen la ley en las Escrituras, pues la Ley es la Vida,

mientras que lo escrito está muerto.

En verdad les digo que Moisés

no recibió de Dios sus leyes por escrito,

sino a través de la Palabra Viva.

La Ley es la Palabra Viva del Dios Vivo,

dada a los Profetas Vivos

para los Hombres Vivos.

En dondequiera que haya Vida

está escrita la Ley.

Pueden hallarla en la hierba,

en el árbol, en el río, en la montaña,

en los pájaros del cielo, en los peces del mar;

pero búsquenla principalmente en ustedes mismos”.

ESP. 4, 5-7.

 

“El Padre Celestial es Amor.”

Nuestra Madre Terrenal es Amor.

“El Hijo del Hombre es Amor”.

ESP. 11. 1-3

 

Y era en el lecho de un río donde muchos enfermos

ayunaban y oraban con los ángeles de Dios

durante siete días y siete noches.

Y grande fue su recompensa,

pues seguían las palabras de Jesús.

Y al acabar el séptimo día todos sus dolores

les abandonaron.

Y cuando el sol se levantó sobre el horizonte de la tierra,

vieron que Jesús venía hacia ellos desde la montaña,

con el resplandor

del sol naciente alrededor de su cabeza.

ESP. 21, 1-3.


Y uno dijo entonces:

“Moisés, el más grande de Israel, consintió a

nuestros antepasados comer la carne de animales

limpios, y sólo prohibió la carne de los animales impuros.

¿Por qué, entonces, nos prohíbes la carne de todos los animales?

¿Qué ley viene de Dios, la de Moisés o la tuya?

Y Jesús respondió:

“Dios dio, a través de Moisés, diez mandamientos a sus antepasados.

‘Estos mandamientos son duros’,

dijeron sus antepasados y no pudieron cumplirlos.”

“Cuando Moisés vio esto, tuvo compasión de sus gentes

y no quiso que se perdiesen.

Y les dio entonces diez veces diez

mandamientos, menos duros, para que los siguiesen.”

“En verdad les digo que si sus antepasados hubiesen sido

capaces de seguir los diez mandamientos de Dios,

Moisés no habría tenido nunca necesidad

de sus diez veces diez mandamientos.

Pues aquel cuyos pies son fuertes

como la montaña de Sion,

no necesita muletas;

mientras que aquel cuyos miembros flaquean,

llega más lejos con muletas que sin ellas.”

“Y Moisés dijo al Señor:

‘Mi corazón está lleno de tristeza, pues mi

pueblo se perderá. Porque no tienen conocimiento,

ni son capaces de comprender tus mandamientos.

Son como niños pequeños que no

pueden entender aun las palabras de su padre.

Consiente, Señor,

que les dé otras leyes, para que no se pierdan.

Si ellos no pueden estar contigo, Señor,

que al menos no estén contra ti;

que puedan mantenerse a sí mismos,

y cuando haya llegado el momento

y estén maduros para tus palabras,

revélales tus leyes’.

Por eso rompió Moisés las dos tablas de piedra

donde estaban escritos los diez mandamientos,

y les dio en su lugar diez veces diez.”

“Y de estas diez veces diez, los escribas y los fariseos

han hecho cien veces diez mandamientos. 

Y han puesto insoportables cargas

sobre sus hombros, que ni ellos mismos sobrellevan.

Pues cuanto más cercanos a Dios

están los mandamientos, menos necesitamos;

y cuanto más lejanos se hallan de Dios,

más necesitamos entonces.”

“Por eso innumerables son las leyes de los fariseos

y de los escribas,

siete las leyes del Hijo del Hombre,

tres las de los ángeles,

y una la de Dios”.

“Por eso yo solamente les enseño

las leyes que pueden comprender,

para que se conviertan en hombres

y sigan las siete leyes del Hijo del Hombre.

Entonces les revelarán también

los ángeles sus leyes,

para que el Espíritu Santo de Dios descienda

sobre ustedes y los guíe hacia su ley”.

ESP. 22, 4-16.

 

ESP: Evangelio de la Salud y de la Paz

 EVANGELIO DE LA SALUD Y DE LA PAZ:

https://es.scribd.com/doc/268471069

 EL EXPERIMENTO DE VIDA

Y LIBERACIÓN

DE DEPENDENCIAS NOCIVAS:

https://es.scribd.com/doc/268508634

 


LAS SIETE LEYES DEL HIJO DEL HOMBRE

1

No maten ni a hombres ni a animales,

ni siquiera el alimento que llevan a su boca.

Pues si comen alimento vivo,

él mismo los vivificará; pero si matan el alimento,

la comida muerta los matará también.

Pues la vida viene solo de la vida,

y de la muerte viene siempre la muerte.

Porque todo cuanto mata sus alimentos,

mata también a sus cuerpos.

Y todo cuanto mata sus cuerpos

también mata sus almas.

Y sus cuerpos se convierten en lo que son sus alimentos,

igual que sus espíritus se convierten

en lo que son sus pensamientos.

Por tanto, no coman nada que el fuego,

el hielo o el agua haya destruido.

Pues los alimentos quemados,

helados o descompuestos quemarán, helarán

y corromperán también su cuerpo”.

ESP. 23, 4-9.

 

2

“Dejen que los ángeles de Dios preparen su pan:

Humedezcan su trigo

para que el ángel del agua lo penetre.

Pónganlo entonces al aire,

para que el ángel del aire lo abrace también.

Y déjenlo de la mañana a la tarde bajo el sol,

para que el ángel de la luz del sol descienda sobre él.

Y la bendición de los tres ángeles hará pronto

que el germen de la vida brote en su trigo.

Muelan entonces su grano y hagan finas obleas,

como hicieron sus antepasados cuando partieron

de Egipto, la morada de la esclavitud.

Pónganlas de nuevo bajo el sol en cuanto aparezca y,

cuando se halle en lo más alto de los cielos,

denle la vuelta para que el ángel de la luz del sol

las abrace también por el otro lado,

y déjenla así hasta que el sol se ponga.

Pues los ángeles del agua, del aire y de la luz del sol

alimentaron y maduraron el trigo en el campo,

y ellos deben igualmente preparar también su pan.

Y el mismo sol que con el fuego de la vida

hizo que el trigo creciese y madurase,

debe cocer su pan con el mismo fuego.

Pues el fuego del sol da vida al trigo, al pan y al cuerpo.

E.S.P. 24, 1-9.

 

PROYECTO RENOVACIÓN:

https://es.scribd.com/doc/268473863

 

3

“Ténganlo en cuenta por tanto, y no profanen

con todo tipo de abominaciones el templo de sus cuerpos.”

“Conténtense con dos o tres tipos de alimento,

que siempre hallarán en la mesa

de nuestra Madre Terrenal.

Y no deseen devorar todo cuanto vean en rededor suyo.

Pues en verdad les digo que si mezclan en su cuerpo

todo tipo de alimentos, entonces cesará la paz

en su cuerpo y se desatará en ustedes

una guerra interminable.

Y se aniquilará su cuerpo como los hogares

y los reinos que divididos entre sí

aseguran su propia destrucción.”

ESP. 25, 5-8.

 

4

“Que el peso de su alimento diario

no sea menos de una mina,

(entre 431 y 630 gramos),

pero vigilen que no exceda de dos.”

“Entonces les servirán siempre los ángeles de Dios

y nunca caerán en la esclavitud de Satán

y de sus enfermedades.”

“No obstaculicen la obra de los ángeles en su cuerpo

comiendo demasiado a menudo.

Pues en verdad les digo que quien come más

de dos veces diarias hace en él la obra de Satán.

Y los ángeles de Dios abandonan su cuerpo

y pronto toma Satán posesión de él

ESP 26, 4-7.

 

“Coman tan sólo cuando el sol

esté en lo más alto de los cielos,

y de nuevo cuando se ponga.

Y nunca conocerán enfermedad,

pues ello halla aprobación a los ojos del Señor.

Y si desean que los ángeles se complazcan en su cuerpo

y que Satán los evite de lejos,

siéntense entonces solo una vez al día

a la mesa de Dios.

Y entonces serán numerosos sus días sobre la tierra,

pues esto es grato a ojos del Señor.”

“Coman siempre cuando sea servida ante ustedes

la mesa de Dios,

y coman siempre de aquello

que hallen sobre la mesa de Dios.

Pues en verdad les digo que Dios

sabe bien lo que su cuerpo necesita

y cuándo lo necesita”.

ESP: 26, 8-10.

 

5

“El poder de los ángeles de Dios penetra en ustedes

con el alimento vivo que el Señor les proporciona de su mesa real.”

“Y cuando coman, tengan sobre ustedes al ángel del aire,

y bajo ustedes al ángel del agua.”

“Respiren larga y profundamente en todas sus comidas

para que el ángel del aire bendiga su alimento.”

“Y mastíquenlo bien con sus dientes,

para que se vuelva agua y que el ángel del agua

lo convierta dentro de su cuerpo en sangre.”

“Y coman lentamente, como si fuese una oración

que hicieran al Señor. Pues en verdad les digo

que el poder de Dios penetra en ustedes

si comen de tal modo en su mesa.”

ESP 28, 1-5.

 

6

“Pues la mesa del Señor es como un altar,

y quien come en la mesa de Dios se halla en un templo.

Pues en verdad les digo que el cuerpo

de los Hijos del Hombre

se convierte en un templo, y sus entrañas en un altar,

si cumplen los mandamientos de Dios.”

“Por tanto, no pongan nada sobre el altar del Señor

cuando su espíritu esté irritado,

ni piensen de alguien con ira en el templo de Dios.”

“Y entren solamente en el santuario del Señor

cuando sientan en ustedes el llamado de sus ángeles,

pues cuanto comen con tristeza, o con ira, o sin deseo,

se convierte en veneno en su cuerpo.

Pues el aliento de Satán lo corrompe todo”.

”Pongan con alegría sus ofrendas sobre el altar de su

cuerpo, y dejen que todos sus malos pensamientos se

alejen de ustedes al recibir en su cuerpo

el poder de Dios proveniente de su mesa.”

“Y nunca se sienten a la mesa de Dios

antes de que él los llame

por medio del ángel del apetito”.

ESP.28, 7-12.

 

7

“Y no olviden que cada séptimo día es santo

y está consagrado a Dios.”

“Durante seis días alimenten su cuerpo

con los dones de la Madre Terrenal,

más en el séptimo día santifiquen su cuerpo

para Padre Celestial.”

“En el séptimo día no coman ningún alimento terrenal,

sino vivan tan solo de las palabras de Dios.

Y estén todo el día con los ángeles del Señor

en el reino del Padre Celestial.”

“Y en el séptimo día dejen que los ángeles de Dios

levanten el Reino de los Cielos en su cuerpo,

ya que trabajaron durante seis días

en el Reino de la Madre Terrenal.”

“Y no dejen que ningún alimento

entorpezca la obra de los ángeles en su cuerpo

a lo largo del séptimo día.

Y Dios les concederá larga vida sobre la tierra,

para que tengan vida eterna

en el Reino de los Cielos.”

“Pues en verdad les digo

que si no conocen más enfermedades sobre la tierra,

vivirán por siempre en el Reino de los Cielos”.

ESP. 29, 2-7.

 

“Vivan a partir de hoy en paz con su Padre Celestial,

con su Madre Terrenal y con sus Hermanos,

los Hijos de los Hombres.

Y luchen únicamente en contra de Satán,

para que no les robe la paz.”

“A su cuerpo doy la paz de Nuestra Madre Terrenal,

y la paz de su Padre Celestial a su espíritu.

Y que la paz de ambos reine

entre los Hijos de los Hombres.

“¡Vengan a mí cuantos se sientan hastiados

y cuantos padezcan conflictos y aflicciones!

Pues mi paz los fortalecerá y confortará.

Porque mi paz rebosa dicha.”

“Por eso los saludo siempre de este modo:

¡La paz sea con ustedes!

Salúdense siempre por tanto entre ustedes

de igual manera,

para que a su cuerpo descienda la paz

de Nuestra Madre Terrenal

y a su espíritu la paz de Nuestro Padre Celestial.

Y entonces hallarán la paz también entre ustedes,

pues el Reino de Dios estará en su interior.”

“Y ahora regresen entre sus Hermanos,

con quienes hasta ahora estuvieron en guerra,

y denles a ellos también Nuestra Paz.

Pues felices son quienes luchan por la paz,

porque hallarán la Paz de Dios.

Vayan, y no pequen más.

Y den a todos Su paz,

igual que Yo les he dado la mía.

Pues mi paz es la de Dios.

La Paz sea con ustedes.”

ESP. 32, 6-10.

 

Bibliografía: Evangelio de la Salud y de la Paz. ESP.

https://es.scribd.com/doc/268471069

PAN DE VIDA

 

SERVIR PARA SER PERFECTOS

Y SER PERFECTOS PARA SERVIR


pandevida99@hotmail.com

PAN DE VIDA


https://es.scribd.com/doc/268511199

 

 

SEPARA TUS RESIDUOS SÓLIDOS.

LOS INORGÁNICOS: PLÁSTICOS, VIDRIOS Y METALES;

LOS ORGÁNICOS: DESPERDICIOS DE LA COCINA

CÁSCARAS, HOJAS Y RAMAS,

LOS PAPELES Y CARTONES VAN APARTE.

Y LAS SEM ILLAS TAMBIÉN VAN APARTE.

 

LA BASURA NO DEBE EXISTIR;

ES PRODUCTO DEL DESORDEN

PERSONAL Y COMUNITARIO


EN TODO AMAR Y SERVIR

 

RECICLA

 

PAZ Y BIEN

 

AGRADECEMOS A TODA PERSONA QUE PONGA EN ACCIÓN ALGO DE LO QUE SE EXPONE EN ESTE DOCUMENTO Y LO COMPARTA

 

LAS SIETE LEYES DEL HIJO DEL HOMBRE

Introducción

“No busquen la ley en las Escrituras, pues la Ley es la Vida,
mientras que lo escrito está muerto. En verdad les digo que Moisés
no recibió de Dios sus leyes por escrito, sino a través de la Palabra
Viva. La Ley es la Palabra Viva del Dios vivo, dada a los Profetas
Vivos para los Hombres Vivos. En dondequiera que haya Vida está
escrita la Ley. Pueden hallarla en la hierba, en el árbol, en el río, en la
montaña, en los pájaros del cielo, en los peces del mar; pero
búsquenla principalmente en ustedes mismos”.
ESP. 4, 5-7.

“El Padre Celestial es Amor.”
“Nuestra Madre Terrenal es Amor.”
“El Hijo del Hombre es Amor”.
ESP. 11. 1-3

Y era en el lecho de un río donde muchos enfermos ayunaban y
oraban con los ángeles de Dios durante siete días y siete noches. Y
grande fue su recompensa, pues seguían las palabras de Jesús. Y al
acabar el séptimo día todos sus dolores les abandonaron. Y cuando
el sol se levantó sobre el horizonte de la tierra, vieron que Jesús
venía hacia ellos desde la montaña, con el resplandor
del sol naciente alrededor de su cabeza.
ESP. 21, 1-3.

Y uno dijo entonces. “Moisés, el más grande de Israel, consintió a
nuestros antepasados comer la carne de animales limpios, y sólo
prohibió la carne de los animales impuros.
¿Por qué, entonces, nos prohíbes la carne de todos los animales? ¿Qué ley viene de Dios, la de Moisés o la tuya?
Y Jesús respondió: “Dios dio, a través de Moisés, diez
mandamientos a sus antepasados. ‘Estos mandamientos son duros’,
dijeron sus antepasados y no pudieron cumplirlos.”
“Cuando Moisés vio esto, tuvo compasión de sus gentes y no
quiso que se perdiesen. Y les dio entonces diez veces diez
mandamientos, menos duros, para que los siguiesen.”
“En verdad les digo que si sus antepasados hubiesen sido
capaces de seguir los diez mandamientos de Dios, Moisés no habría
tenido nunca necesidad de sus diez veces diez mandamientos. Pues
aquel cuyos pies son fuertes como la montaña de Sion, no necesita
muletas; mientras que aquel cuyos miembros flaquean, llega más
lejos con muletas que sin ellas.”
“Y Moisés dijo al Señor: ‘Mi corazón está lleno de tristeza, pues mi
pueblo se perderá. Porque no tienen conocimiento, ni son capaces de comprender tus mandamientos. Son como niños pequeños que no
pueden entender aun las palabras de su padre. Consiente, Señor,
que les dé otras leyes, para que no se pierdan. Si ellos no pueden
estar contigo, Señor, que al menos no estén contra ti; que puedan
mantenerse a sí mismos, y cuando haya llegado el momento y estén
maduros para tus palabras, revélales tus leyes’.
Por eso rompió Moisés las dos tablas de piedra donde estaban escritos los diez mandamientos,
y les dio en su lugar diez veces diez.”
“Y de estas diez veces diez, los escribas y los fariseos han hecho
cien veces diez mandamientos. Y han puesto insoportables cargas
sobre sus hombros, que ni ellos mismos sobrellevan. Pues cuanto
más cercanos a Dios están los mandamientos, menos necesitamos;
y cuanto más lejanos se hallan de Dios, más necesitamos entonces.”
“Por eso innumerables son las leyes de los fariseos y de los
escribas, siete las leyes del Hijo del Hombre tres las de los ángeles,
Y una la de Dios”.
“Por eso yo solamente les enseño las leyes que pueden
comprender, para que se conviertan en hombres y sigan las siete
leyes del Hijo del Hombre. Entonces les revelarán también los
ángeles sus leyes, para que el Espíritu Santo de Dios descienda
sobre ustedes y los guíe hacia su ley”.
ESP. 22, 4-16.

ESP: “Evangelio de la Salud y de la Paz”

EVANGELIO DE LA SALUD Y DE LA PAZ:
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EL EXPERIMENTO DE LIBERACIÓN DE DEPENDENCIAS NOCIVAS:
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LAS SIETE LEYES DEL HIJO DEL HOMBRE
1
“No maten ni a hombres ni a animales, ni siquiera el alimento que
llevan a su boca. Pues si comen alimento vivo, él mismo los
vivificará; pero si matan el alimento, la comida muerta los matará
también. Pues la vida viene solo de la vida, y de la muerte viene
siempre la muerte. Porque todo cuanto mata sus alimentos, mata
también a sus cuerpos. Y todo cuanto mata sus cuerpos también
mata sus almas.
Y sus cuerpos se convierten en lo que son sus
alimentos, igual que sus espíritus se convierten en lo que son sus
pensamientos. Por tanto, no coman nada que el fuego, el hielo o el
agua haya destruido. Pues los alimentos quemados,
helados o descompuestos quemarán, helarán
y corromperán también su cuerpo”.
ESP. 23, 4-9.

2
“Dejen que los ángeles de Dios preparen su pan. Humedezcan su
trigo para que el ángel del agua lo penetre.”
“Pónganlo entonces al aire, para que el ángel del aire lo abrace
también. Y déjenlo de la mañana a la tarde bajo el sol, para que el
ángel de la luz del sol descienda sobre él. Y la bendición de los tres
ángeles hará pronto que el germen de la vida brote en su trigo.”
“Muelan entonces su grano y hagan finas obleas,
como hicieron sus antepasados cuando partieron de Egipto,
la morada de la esclavitud.”
“Pónganlas de nuevo bajo el sol en cuanto aparezca y,
cuando se halle en lo más alto de los cielos,
denle la vuelta para que el ángel de la luz del sol
las abrace también por el otro lado,
y déjenla así hasta que el sol se ponga.
Pues los ángeles del agua, del aire y de la luz del sol
alimentaron y maduraron el trigo en el campo,
y ellos deben igualmente preparar también su pan.
Y el mismo sol que con el fuego de la vida
hizo que el trigo creciese y madurase,
debe cocer su pan con el mismo fuego.
Pues el fuego del sol da vida al trigo,
al pan y al cuerpo.”
E.S.P. 24, 1-9.

PROYECTO RENOVACIÓN:
https://es.scribd.com/doc/268473863

3
“Ténganlo en cuenta por tanto, y no profanen
con todo tipo de abominaciones el templo de sus cuerpos.”
“Conténtense con dos o tres tipos de alimento, que siempre
hallarán en la mesa de nuestra Madre Terrenal. Y no deseen devorar
todo cuanto vean en rededor suyo.
Pues en verdad les digo que si mezclan en su cuerpo todo tipo de alimentos, entonces cesará la paz en su cuerpo y se desatará en ustedes una guerra interminable.
Y se aniquilará su cuerpo como los hogares y los reinos que divididos entre sí aseguran su propia destrucción.”
ESP. 25, 5-8.

4
“Que el peso de su alimento diario no sea menos de una mina,
(entre 431 y 630 gramos), pero vigilen que no exceda de dos.”
“Entonces les servirán siempre los ángeles de Dios
y nunca caerán en la esclavitud de Satán y de sus enfermedades.”
“No obstaculicen la obra de los ángeles en su cuerpo comiendo
demasiado a menudo. Pues en verdad les digo que quien come más
de dos veces diarias hace en él la obra de Satán. Y los ángeles de Dios abandonan su cuerpo y pronto toma Satán posesión de él”
ESP 26, 4-7.

“Coman tan sólo cuando el sol esté en lo más alto de los cielos, y
de nuevo cuando se ponga. Y nunca conocerán enfermedad,
pues ello halla aprobación a los ojos del Señor.
Y si desean que los ángeles se complazcan en su cuerpo y que Satán los evite de lejos, siéntense entonces solo una vez al día
a la mesa de Dios.
Y entonces serán numerosos sus días sobre la tierra,
pues esto es grato a ojos del Señor.”
“Coman siempre cuando sea servida ante ustedes la mesa de Dios,
y coman siempre de aquello que hallen sobre la mesa de Dios.
Pues en verdad les digo que Dios sabe bien lo que su cuerpo
necesita y cuándo lo necesita”.
ESP: 26, 8-10.

5
“El poder de los ángeles de Dios penetra en ustedes
con el alimento vivo que el Señor les proporciona de su mesa real.”
“Y cuando coman, tengan sobre ustedes al ángel del aire,
y bajo ustedes al ángel del agua.”
“Respiren larga y profundamente en todas sus comidas
para que el ángel del aire bendiga su alimento.”
“Y mastíquenlo bien con sus dientes, para que se vuelva agua y que el ángel del agua lo convierta dentro de su cuerpo en sangre.”
“Y coman lentamente, como si fuese una oración que hicieran al Señor. Pues en verdad les digo que el poder de Dios penetra en ustedes si comen de tal modo en su mesa.”
ESP 28, 1-5.

6
“Pues la mesa del Señor es como un altar,
y quien come en la mesa de Dios se halla en un templo.
Pues en verdad les digo que el cuerpo de los Hijos del Hombre
se convierte en un templo, y sus entrañas en un altar,
si cumplen los mandamientos de Dios.”
“Por tanto, no pongan nada sobre el altar del Señor
cuando su espíritu esté irritado,
ni piensen de alguien con ira en el templo de Dios.”
“Y entren solamente en el santuario del Señor cuando
sientan en ustedes el llamado de sus ángeles,
pues cuanto comen con tristeza, o con ira, o sin deseo,
se convierte en veneno en su cuerpo.
Pues el aliento de Satán lo corrompe todo”.
”Pongan con alegría sus ofrendas sobre el altar de su cuerpo, y dejen que todos sus malos pensamientos se alejen de ustedes
al recibir en su cuerpo el poder de Dios
proveniente de su mesa.”
“Y nunca se sienten a la mesa de Dios
antes de que él los llame por medio del ángel del apetito”.
ESP.28, 7-12.

7
“Y no olviden que cada séptimo día es santo
y está consagrado a Dios.”
“Durante seis días alimenten su cuerpo
con los dones de la Madre Terrenal,
más en el séptimo día santifiquen su cuerpo
para Padre Celestial.”
“En el séptimo día no coman ningún alimento terrenal,
sino vivan tan solo de las palabras de Dios.
Y estén todo el día con los ángeles del Señor
en el reino del Padre Celestial.”
“Y en el séptimo día dejen que los ángeles de Dios
levanten el Reino de los Cielos en su cuerpo,
ya que trabajaron durante seis días
en el Reino de la Madre Terrenal.”
“Y no dejen que ningún alimento entorpezca
la obra de los ángeles en su cuerpo a lo largo del séptimo día.
Y Dios les concederá larga vida sobre la tierra,
para que tengan vida eterna
en el Reino de los Cielos.”
“Pues en verdad les digo
que si no conocen más enfermedades sobre la tierra,
vivirán por siempre en el Reino de los Cielos”.
ESP. 29, 2-7.

“Vivan a partir de hoy en paz con su Padre Celestial,
con su Madre Terrenal y con sus Hermanos,
los Hijos de los Hombres.
Y luchen únicamente en contra de Satán,
para que no les robe la paz.”
“A su cuerpo doy la paz de Nuestra Madre Terrenal,
y la paz de su Padre Celestial a su espíritu.
Y que la paz de ambos reine entre los Hijos de los Hombres.
“¡Vengan a mí cuantos se sientan hastiados y cuantos padezcan conflictos y aflicciones!
Pues mi paz los fortalecerá y confortará.
Porque mi paz rebosa dicha.”
“Por eso los saludo siempre de este modo:
¡La paz sea con ustedes!
Salúdense siempre por tanto entre ustedes de igual manera,
para que a su cuerpo descienda la paz de Nuestra Madre Terrenal
y a su espíritu la paz de Nuestro Padre Celestial.
Y entonces hallarán la paz también entre ustedes,
pues el reino de Dios estará en su interior.”
“Y ahora regresen entre sus Hermanos,
con quienes hasta ahora estuvieron en guerra,
y denles a ellos también Nuestra Paz.
Pues felices son quienes luchan por la paz,
porque hallarán la Paz de Dios.
Vayan, y no pequen más.
Y den a todos Su paz, igual que Yo les he dado la mía.
Pues mi paz es la de Dios.
La Paz sea con ustedes.”
ESP. 32, 6-10.

Bibliografía:
Evangelio de la Salud y de la Paz. ESP.
https://es.scribd.com/doc/268471069
PAN DE VIDA FACEBOOK
http://www.facebook.com/pages/Pan-de-Vida/416482861722622?ref=ts&fref=ts
COMO PRODUCIR PAN DE VIDA
https://es.scribd.com/doc/268511199

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Y SER PERFECTOS PARA SERVIR

pandevida99@hotmail.com

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LOS ORGÁNICOS: DESPERDICIOS DE LA COCINA
CÁSCARAS, HOJAS Y RAMAS,
LOS PAPELES Y CARTONES VAN APARTE.
Y LAS SEMILLAS TAMBIÉN VAN APARTE.

LA BASURA NO DEBE EXISTIR;
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